sábado, 12 de abril de 2008
Contemplación
Me gusta contemplar y ser contemplada. Cuando vi esta película mas allá de que me gustara o no (no tengo un gran recuerdo de ella), se me quedó impresa en la memoria la escena final que aquí les ofrezco. Es ella (Julie Delpy) bailando ante la mirada de él (Ethan Hawke). La mirada de Ethan Hawke en ese momento es uno de los regalos más bonitos que me ha dado el cine. Es sólo un instante. Es bello. Los dos, están bellos.
jueves, 10 de abril de 2008
Interiores femeninos.

lunes, 7 de abril de 2008
Entre mujeres solas...
Dicen que las mujeres somos "interiores" y los hombres "exteriores". Dicen que el mundo interior de las mujeres asusta (a los hombres, claro). Dicen por ahí que este mundo interior es tan grande y extenso que puede convertir a las mujeres en brujas. O en hadas. Depende del miedo que les tenga uno.domingo, 30 de marzo de 2008
Respira...
Así es cuando no entiendes nada. Hablas de la invocación, del poder de las palabras y de pronto te hundiste en otro agujero negro. En otro bache cósmico. Lo viste venir y no hiciste nada. Sentiste la exaltación del pecho y el latido corto. No hiciste nada y ahora piensas que has invocado al demonio por andar diciendo por ahí que estás bien, por andar hablando de la felicidad. Te culpas por la invocación y piensas que esto es llamar al demonio. A tú demonio. Escribes la fórmula: sentirse bien, decirlo, compartirlo, tal vez... jactarse un poco. Y ahí está. Aparece el ego y cuando le das cabida, entonces no te suelta. Ahora está de vuelta y no quiere irse. Ese otro tú que es tan tú. De pronto tu cuerpo empieza a sentirse absurdamente cómodo. Triste, cómodo. Violento, en casa. Gracias. Mi hogar. Nuevamente. Empiezas a odiarte en el espejo, a pronunciar "odios" y "ascos" y nuevamente encajas en la imagen que tú misma tenías de tí. Ya no te sorprendes, ya no te extrañas, nuevamente te acomodas en esa que tú siempre has considerado ser "tú". Te duele un poquito y echas una lagrimita, pides un poco de ayuda, pero tampoco tanta porque que raro era estar bien. Piensas en tu sonrisa de todos los días y te recuerdas mirando al vacío de hace años. Te molestas y tu brazo aparta otro brazo. Te vas. Lejos. Alguien te pide que no te vayas. Eres tú misma. Esa otra tú que eres tú. Te acaricia y te dice que te dejes querer. Por tí. Por otro. No te permite que te mires al espejo y te odies. Te pide rigor pero la otra es viciosa. Multiplemente viciosa. Drogas y alcohol, pero sobre todo, violencia, dolor, agujeros negros. Casa. Hogar. Ese es tu hogar. Era. Es. Era. Ya no ya.
Estás a tiempo. Nuevamente. Lo sabes pero no sabes por donde empezar. Una cuarta o quinta reconstrucción. El límite entre la aceptación y competir con el universo es muy frágil en ti. Una, dos, tres respiraciones no bastan para acallar al mounstruo que ha despertado. Un día más y te hacías daño. Un día más y torturabas. Quieres encontrar la raíz pero no sabes como. ¿Cuándo empezó todo lo que no sea el inicio primigenio? ¿Cual es este último inicio? Atribuyes cambios a pastillas, alcohol, sueño, desconcierto, viajes... Intentas encontrar una respuesta y piensas que la respuesta no es lo que importa. Lo que importa ahora es la acción a seguir. Ya no piensas más y decides respirar hondo. Te cruzas con una mariposa y decides con fuerza que todo va a estar bien nuevamente. Y punto. Respira. Hondo. Fuerte. Ya está. Regresa.
lunes, 24 de marzo de 2008
What do you do with the pieces of a broken heart?
Video recomendado por la revista DEDOMEDIO.
Hermoso.
miércoles, 19 de marzo de 2008
Silencio...
"Pon el cerebro en funcionamiento antes de poner la lengua en movimiento", era una de las frases que mi padre, Lord Enrique, usaba cada vez que alguno de sus hijos decía una burrada. Esta frase, ha resonado en mi cabeza durante los últimos 15 años como un recordatorio de que a veces, debo callarme la boca. No, no soy partidaria del "derecho a decirlo todo". Hay cosas que una debe callar. El silencio tiene su valor y la omisión no es siempre un pecado sino un acto de amor.