domingo, 10 de febrero de 2008

Empatheia


Me gusta la palabra "empatía". Creo además recordar de alguna clase de filosofía, que proviene de la palabra griega "pathos. Según el diccionario empatía significaría: "Identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro." Me gusta la palabra, pero en algunos casos creo que "padezco de empatía" y eso me ha traído algunos problemillas.

Me es difícil ver a una mujer llorar, me es difícil escuchar el llanto de una mujer. Supongo que a todas nos es difícil. Pero a mí, me transporta a lugares en los que... simplemente ya no estoy.

Hace unos meses, fui despertada de madrugada por unos gritos femeninos que provenían de algun departamento cercano. Era una chica joven que le "aullaba" a su marido porque le había encontrado en la computadora unas fotos de él junto a unas "putas" como les llamaba ella. La pelea era terriblemente intensa, los gritos dolían y por momentos escuchaba algo que caía, algún objeto lanzado sin lugar a dudas directamente a la cabeza del sujeto en cuestión. La pelea me despertó y además, me asustó. Como una niña pequeña me levanté de la cama asustada e intenté ubicar el lugar de mi casa desde el cual los gritos se escucharían más nitidamente. Quería entender qué estaba pasando o saciar mi morbo tal vez. Encontré la ventana perfecta y me quedé ahí escuchando largo rato. El llanto de la mujer-chica, se convertía por momentos en un aullido de dolor y me di cuenta de que yo podía sentir ese dolorcito en la barriga, ese que conocemos que te destroza el estómago, los gritos de la mujer-chica salían de la garganta, eran muy estridentes y yo podía sentir mi propia garganta sangrando de tanto decir barbaridades, pude ver también los objetos volando a mi alrededor, rompiendo vidrios...Alguien esquivándolos...Pude ver las miradas de odio y pude sentir mi propia mirada intensa de diablo, mi odio mezclado con dolor de barriga, de corazón, de garganta. Me mantuve ahí parada hasta que escuché un portazo. Una de las partes se había hartado de pelear y se había largado. Aun me quedé ahí por si se reiniciaba algo, pero todo había terminado. Me fui a dormir. Llorando, me fui a dormir. Maldije el haber escuchado esta pelea. De hecho, me quede mal unos cuantos días. Enquistada en no se qué recuerdo, en no se qué momento... Al haber sido una mujer-chica la que gritaba bajo mi casa, mi identificación fue inmediata. Esa noche y las siguientes dormí mal. Si me cruzaba con alguna vecina intentaba ver en su rostro el dolor de aquella noche. Al día siguiente tuve que ir donde mi madre llorando y pedirle que me dijera que todo iba a estar bien. Lo necesitaba.

Un día en una "visión", mi espada del augurio (que me acompaña en momentos de lucidez) me dijo que yo no sentía pena por mí, sino por todas las mujeres que habían sufrido a mi alrededor. Como si mi cuerpo hubiera sido una esponjita que absorbió el dolorcito que todas ellas debían de haber sentido y que por eso lloraba tanto y me molestaba tanto con los hombres. Interesante, me dije. Gracias espada del augurio.

Hace unos días, vi a una princesa llorar. Todas las princesas tienen sus secretos así que yo no tenía idea del porqué de sus lágrimas. La cuestión fue que en ese momento, me vi a mi misma, con unos tragos encima llorando también en algún otro lugar del mundo, en alguna época pasada. Triste. Yo estaba en ese "aquí y ahora" sentada feliz en un sillón junto a un ser inmejorable moviendo mis hombros y riendo, pero ante esta visión, mi cuerpo se trasladó a otro tiempo, a otro momento, a mi dolorcito secreto. Me tuve que parar e ir al baño porque se me salían las lágrimas. En el baño tuve que llorar un poco. Soltar un poquito "eso". En ese momento toqué mi espada del augurio y esta vibró y me dijo: "Este no es tu dolor. La que sufre ahora es otra princesa. Tu dolorcito secreto, además, ya no existe. "Ahora", estás disfrutando. Entonces, disfruta." Y fue toda una revelación. me sequé las lágrimas y me di cuenta de que ya habían existido muchos momentitos tristes y que había que aprovechar la plenitud cuando esta se presentaba. Y me lo permití. Y es que hay que ser disciplinada. Hace unos meses me habría ido al fondo del mar con la imagen de la princesa llorando y mi propia imagen de princesa perdida de hace unos años. Me habría quedado en una cueva, allá, llorando un ayer que ya no es. Sintiendo una extraña nostalgia del sufrimiento.

Pensé ahí en la palabra empatía. Identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado emocional de otro. Pensé: qué bonita palabra... pero creo que alguien me la enseñó mal. Así que tengo que re educarme en esta palabra. Ponerse en el lugar del otro no quiere decir necesariamente "irse al abismo con el otro". Además, para qué padecer algo que uno realmente no sufre. Yo no quiero. Por lo menos, no en la vida real.

14 comentarios:

K. dijo...

Guau amiga, siempre me pones a ladrar. Esto está escrito con mucha belleza y verdad.
Sin embargo, tengo una teoría. Uno no puede evitar sentir el sufrimiento - o la felicidad - de los demás. Por que somos seres de agua y electricidad, transmitimos y recibimos toda información por canales que nada tienen q ver con la razón o la interpretación. El mundo está tan cagado porque la gente quiere evitar lo inevitable. No podemos evitar sentirnos.
Ahora bien: He ahí el reto, la chamba. Conocer ese dolor y hacer lo único que puedes hacer para sentirte tu- ella, mejor. Darle una palabra rápida, mágica y de luz, o si no te da para tanto una oración breve, acompañando tus lágrimas en el baño, simplemente el deseo con toda tu alma de que pronto ella también viva en armonía y paz...
La energía, dijo tu pata Einstein, tiene forma, dirección y cualidad. Nunca se termina, se transforma. Amasas tu pena y la suya y le devuelves - a ella y al cosmos- una torta de luz. Eso es lo que hace Kristo cuando le enviamos nuestro miedo, nuestra rabia, nuestras kakas. Nos devuelve luz.
Lo bueno, es que estás mucho más adelantada que muchos, que ni siquiera se percatan de la princesa que llora a su lado, y sólo la ven si hay algo negativo por lo que resalte...

Nunca olvides además, que tú eres una gran Princesa. Una princesa admirada y reconocida. Hermosa. Un poco inaccesible para cualquiera, también.
En verdad, una mirada tuya, una palabra, un secreto gesto de apoyo le da una dosis de autoestima e ilusión a la persona que lo recibe del que tal vez no seas muy conciente.
Eres una guerrera de la luz. Usa tus armas secretas.
:)
Besos guerreros,
K.

MUA - Jime Lindi dijo...

Uau...qué comentario tan bello...
Tienes razón... es inevitable sentir al otro. Inevitable la empatía. Pero poniéndose en el lugar del otro para poder orar por él o decir una palabra de ayuda, no para morir con él. Si... es así. Lindo comentario preciosa princesa de los mares. Te amo guapa!
Besos

ego dixit dijo...

lo malo es que no existe la empatía-salgamos-del-abismo, solo existe la empatía-vamonos-al-hoyo

¿Como se identifica uno con la buena vibra?, ¿Alguien sabe como se hace? Quiero un poco de empatía-buena-vibra!!!

¿Seré depresivo?

Jimena, ¿me prestas tu espada del augurio?

Me gusto este post!

MUA - Jime Lindi dijo...

Querido Egodixit,
yo si creo que existe la "empatía salgamos del abismo". No se si serás depresivo, en todo caso te recomiendo tomar matecitos de harina de coca que es energizante y antidepresiva. Por otro lado, todos tenemos una espada del augurio... No sólo Leon-o.
Besos miles!

fast gold dijo...

Irte al abismo con el otro o llegar a la cima con el otro, prefiere siempre lo segundo, es cierto que sentirse mal ante una situacion triste es normal, pero hasta que punto, me pregunto ya que terminas sintiendote tan mal o peor que el protagonista, lo cual es malo ya que terminas haciendote dañoa tu alma. por eso prefiero siempre alegrarme con lo bueno que veo o con lo que pasa a mi alrededor a sentirme triste.

saludos

monolitico dijo...

Yo nunca suelo sentirme triste , pero cuando siento pena , es porque realmente siento empatia con algo o alguien que me la causa. Me sorprendo por tener esa sensibilidad. Y me sorprendo porque la unica manera de sentirme triste , es por los otros.

Me encanto este post , es uno de los mejores niña!

Beso!

sushi punk dijo...

eso, jime. no en la vida real, no en la que es en vivo y en directo.

MUA - Jime Lindi dijo...

No puessss... Los malos ratos en la ficción nomás y de mentirita.
Así me lo dijo una vez un amigo, "tus demonios al escenario", qué mejor lugar...

DCG dijo...

A mi me apenan los ancianos maltratados.

MUA - Jime Lindi dijo...

Gracias mi querido Leo monolítico! Y sí, pues tu sonrisa lo dice todo. Nunca la he visto desaparecer...Ante mis ojos...
Un abrazo grande grande. Mua!

MUA - Jime Lindi dijo...

A mí sus ojos me parecen abismos DCG... uff... demasiado...

noseasloco dijo...

genial post, y el primer comment q hacen de él, esta en el mismo level...

la empatheia es inevitable, pienso... indesligable de nuestra sensibilidad

noseasloco dijo...

y me olvidaba decir, bacan la foto... con tus ojos rojos como el bloG

MUA - Jime Lindi dijo...

Jaaa!! Gracias noseasloco. El primer comment es de una de mis mejores mejores amigas del universo. Una princesa de ojos verdes. Ya te ví en su blog así que no hay más q decir. Y la foto, me la tomé en un palacio, clandestiinamente, entre cortiinas. Con mis ojos rojos...Besos.