lunes, 15 de octubre de 2007

Mi marido


Una canción, un roce de manos y piernas y de pronto ya estaba contra una pared besando a un desconocido. A mi todo me daba risa porque había bebido vino y no tenía idea de quien era este joven que me besaba y a quien yo pedía cosas como "bésame el cuello" y él lo hacía y también me pedía y yo volvía a pedir pasándonos minutos y horas entre "hazme esto" y "hazme el otro" y le golpeaba el hombro por momentos como preguntando "y tú quien eres" y el sonreía y me jalaba el pelo despacito.


En un abrazo logré encuadrar mi mirada y lo miré a los ojos. Tenía esos ojos achinados que tanto me gustan. Chino como yo. Ahí dije nuevamente, "es mi hermano" y junté mi vientre al de él en un abrazo fuerte, ancestral, de ombligo y decidí quererlo.


Sonreíamos al mirarnos y yo me preguntaba si el sentía también esa conexión de antaño y ja, ja, ja, me reía y pensaba "tu siempre queriendo encontrar amor en pendejadas nocturnas" y ja, ja, ja, decía no importa porque huele a calientito, a siesta de tarde en invierno, qué rico.


Decido jugar un juego solitario. Es un juego de niña sola, de vestido rosa y juego de té. Te miro y empiezo a imaginar que eres mi marido, mi hombre, el padre de mi hermosa hija de ojos rasgados que está durmiendo en casa. Llevamos años juntos pero nos deseamos tanto que me besas como un loco contra la pared roja de la casa de la fiesta. Te miro y soy feliz porque eres el hombre de mis sueños con el que estoy tanto tiempo y te amo cuando te miro porque me gustas un montón y me río porque por momentos creo que estoy loca, pero no, he decidido quererte esta noche sea quien seas y tú a lo mejor te preguntes porqué esta chica a quien no conoces te mira con tanta ternura y yo me río y no me importa porque estoy siendo feliz al ver mi futuro a través de tus ojos chinos que no conozco y porque mañana me quiero despertar linda, rebosante de endorfinas y comer chocolates llena de placer en vez de tomar una pepa para olvidar.


Te tengo confianza y no te conozco. Te he creado una identidad. Eres mi guapo marido, mi hombre, el padre de mi hija y sigues besándome contra la pared y yo te digo "Qué rico" y tú sonríes y pienso en lo que haremos cuando lleguemos a nuestra casa y me arranques el vestido de fiesta y el moño aunque esté con jean y zapatillas. Me siento revuelta de endorfinas y no sabes cuanto te agradezco los besos aunque tú no lo entenderías.


Me estás volviendo loco, me dices, y lo siento pero no me importa. Pides más piel que no estoy dispuesta a darte porque soy conciente de que mi juego de vestidito rosa lo termino yo y la verdad, amor mío, tengo sueño y estoy muy ebria. Hemos tomado tanto vino tinto y pisco. ¿Vamos a casa? Desaparezco sin dejar rastro, no me despido de ti y me voy al lado de mi hombre, de mi marido, de mi olor a casa.


Me despierto al día siguiente feliz y con los pelos revueltos. Sólo yo se lo bella que puedo estar esta mañana. Me miro al espejo y estoy linda. Mi piel, mis ojos, mis labios... Llamo a mi mejor amigo y salgo con él a tomar un inmenso café con chocolate y crema chantilly junto al mar. Reímos mucho porque yo sigo un poco ebria y le cuento con una mirada coqueta que besé a un desconocido. El se ríe y se pone contento porque ve mi ojo brillar como hace mucho no lo veía. No le hablo de mi juego nocturno. No le cuento que estuve con mi marido. Esos son juegos secretos que juegan las niñas de vestido rosa. De pielcita suave y ojo chinito. Pienso en lo hermoso que será recordarte cuando te conozca y sonrio solita con mi chocolate en la boca. Qué rico.

5 comentarios:

luisa fernanda lindo dijo...

puro presente, hermoso. la niña es bella y el hombre es hombre, el nombre no importa. importa el olor a siesta, el chocolate en la boca y los ojos brillando. importa la presencia, la sonrisa. si no hay extrañamiento, no hay desconocimiento. es él. aprehender el presente con un abrazo infinito y dejar que el vientre desborde junto con el corazón palpitando de alegría.

LINDI dijo...

nombre no porta, no importa ni porta..

luisa fernanda lindo dijo...

ayer en un momento de pasión en la madrugada le dije a X "te amo". a la mañana cuando despertamos, recordé mis palabras, me causó gracia ya que no amo a X; entonces, le dije: "¿ayer te dije que te amaba?, lo siento... me confundí" y me reí.

LINDI dijo...

te pasassssssssss..

juan pablo zapata dijo...

alguna ves escribi algo parecido..."la extraño aunque todavia no la conozca"... besos