domingo, 11 de noviembre de 2007

Dear Catastrophe waitress




Domingo frente al ordenador. Escuchando Belle & Sebastian. Se convirtió en uno de mis grupos favoritos cuando una compañera de piso en Madrid a quien adoro me regalo "Dear catastrophe waitress" de B&S cuando yo recién empezaba a trabajar de camarera por esas tierras.

Mi primer intento de amasar fortuna como camarera fue en Barcelona. Fue un día después de más de año y medio de vivir por ahí, en el que vi mi cuenta de ahorros y dije: "Oh, oh... Sí Jimena, el dinero se acaba..." Gran lección. No es que haya sido una niña rica ni por asomo cuando era una jovenzuela, pero cuando empecé a trabajar como actriz, digamos que tuvimos una época dorada en la que ganábamos suficiente dinero para vivir, ahorrar, viajar y tener una cuenta a plazo fijo. Por tanto, mis inicios en la vida laboral hicieron también de mí una inconciente financiera y recién fue ahí, en Barcelona, que me di cuenta de que Oh, oh... con lo que tenía no podría tirar ni tres meses más. La verdad me lo tomé con calma. Pensé, que lo único que me restaba hacer era trabajar, así que conseguí una entrevista en un lugar de sandwiches fichos por intermedio de un amigo catalán. Algo así como el Pans pero con dibujos de Jordi Labanda. Insufrible.

Habían como 160 variedades de sandwiches que ellos esperaban que en algún momento de mi vida me aprendiera, y yo, que tenía otras cosas más importantes que hacer como leer a Foucalt en casa, sonreía haciéndoles un "wakala" interior. Lo bueno era que todos los camareros eramos jóvenes 25añeros, sin grandes responsabilidades y guapísimos. Así que una que otra vez, pues podías entretener el ojo, sonreír un poquito cuando te enseñaban que el pan amb formatge podía ser también sin formatge y nada más (yo era una mujer casada). Pero digamos que esas enseñanzas del pan tomaquet y el formatge amb vi y el siusplau, pues hacían más ligero el trabajo. El problema era la clientela. El inclasificable local quedaba en un lugar pituquísimo de
Barna y por consiguiente, los clientes eran jóvenes 30añeros en su mayoría (como yo ahora) que iban a tomar un cop de tint y un sandwich (qué marranos ahora que lo pienso), sintiéndose hermosos bajo el tul de las ilustraciones del Labanda. Bueno, después de un año y medio en la ciudad de las olimpiadas de algún año yo había aprendido a decir tres frases en catalán: ¿Tens un cop de vi si us plau? ¿Tens fog? Estic amb rabia continguda. Eran frases estratégicas: para que no me faltara el vino, el fuego para encender mis cigarrillos y para que no se me acerquen los petardos (estoy con rabia contenida).

Creo que tengo que decir algo sobre los catalanes en general. En la región de Cataluña o Catalugna, el idioma oficial es el catalán, no el castellano. Son bilingues sí (por lo menos en Barcelona), pero su lengua materna es el catalán y ellos se comunican de ese modo. Las clases en la universidad son en catalán (ahí también tuve mis forcejeos linguisticos) y la gente voltea amb la esquerra o la dreta, como nosotros, pero diferente. Saben de la inmigración galopante que hay en su tierra y las reglas con el idioma son cada vez más estrictas. No juzgo ahora si son buenas o malas (me reservo la opinión porque estoy hablando de otro tema). Simplemente es así. Hay campañas de "inserción" del inmigrante que son: "Ayuda al inmigrante. Parla en catalá". Bueno, es una moneda de dos caras.

En fin, en un barrio pijo con pan tomaca y catalanes treintañeros, estos no esperan encontrarse con una camarera inmigrante que no sepa catalán. Así que por ahí empecé a tener algunos problemas. Algo que si me sucedió repetidas veces era que el no saber catalán y vivir en Barcelona, no hacía que la gente se comunicara conmigo en Castellano, más bien, me ponía un estigma en la frente...Y yo me miraba al espejo sabiendo Alemán e Inglés casi a la perfección y me preguntaba para qué coño iba a aprender un idioma que sólo me serviría en Cataluña y en Andorra. Ahora que lo pienso, no me habría costado nada. Soy muy buena con los idiomas y si hubiera hablado en catalán todos habrían caído a mis pies. Pero no se, en ese momento mas pudo mi orgullo, y una cerrazón en el pensamiento que ahora me cuesta comprender. Ahora lo llamo "falta de estrategia".

Una noche, al tercer día de prueba en "el inclasificable", estabamos cenando todos los camareros guapísimos y jovencísimos (mi amigo incluído) y el jefe (un tipo verdaderamente amable). No se quién me preguntó si yo "parlaba catalá" y yo respondí que no. Entonces el jefe (el lindo) me preguntó muy amablemente: "Pero vas a aprender ¿no?" La verdad no se que me sucedió en ese momento pero respondí con todo el desprecio que uno puede almacenar en el corazón, alzando los hombros y haciendo un ademán de "fuera" con la mano: "Nooo". Lo siguiente que recuerdo es a mi amigo catalán soltando una carcajada nerviosa como si yo hubiera hecho una broma, el silencio y mi inevitable sensación de que había jodido algo.
Al día siguiente me llamaron y me pidieron que no regresara más. "Insuficiente experiencia" le llamaron. Elegantes como los personajes de los dibujos de Jordi Labanda. Lloré por quedarme sin trabajo. Pero un poco más que sólo eso. Por la noche me emborraché con vino de a euro. Y me terminé burlando de mi burrada. Qué burra. Pero nunca aprendí catalán.

10 comentarios:

K. dijo...

Tía, que se vayan a tomar por culo, pijos ultraderechistas kagones.

Vivan los Sudakas!!!!!!!!!!!

Bruno. dijo...

Mi padrastro es expañol y cuando vivía con nosotros, siempre se me escapaba un: "españoles de mierda"... chuquilladas estúpidas que cometía... Pero bueno, el simplemente me miraba, se reía... tocaba su piano y al rato me decía... tienes razón, españoles de mierda... ¿qué habrá pensado en ese lapsus? nunca lo supe... cuando vuelva a verlo le preguntaré...

pd.- me encanta tu blog... haz ganado un lector más... saludos.

Bruno. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ego dixit dijo...

Más que la anecdota de terquedad de los 25 años que me encanta... me he quedado pensando en dos cosas:

uno, que cuando uno recien comienza a ganar plata se la gasta a toda. Si ganas 10 gastas 10 si ganas 1000 gastas 1000 y así se aprende en la miseria.

Dos, amo Belle & Sebastian

Allan dijo...

Would you step Into My Office, Baby ???!!!

MUA - Jime Lindi dijo...

Bruno, gracias. me he vuelto bastante cuidados con mis comentarios sobre nacionalidades (uno nunca sabe que fibrilla chauvinista puede tocar). yo misma antes,cuando hablaban mal de Perú me molestaba. Saltaba ahí un pedazo de orgullo de no se donde como si estuvieran hablando mal de mi viejo. Era así: "Yo puedo hablar mal de mi país pero un extranjero no". Y...claro...Q tal raza...Gracia por quedarte leyendo por estos lares. Saludossss!!!

MUA - Jime Lindi dijo...

EXACTO K, SUDACA POWER FOR EVER.

MUA - Jime Lindi dijo...

Ego, yo recuerdo que cuando empecé a trabajar, me iba a nuestro único centro comercial y me tiraba un montón de dinero en ropa. Yo escogía, me probaba y luego me hacían la cuenta y pagaba. No calculaba un rábano cuánto me fuera a salir. No me interesaba. QUEEEEEE RRRRRRRRIIIIIICCCCOOOOOOOOOO!!!!!!
ÑAM!

breno dijo...

Bu yo soy catalán pero estoy peor que tú, solo se cinco palabras en catalán, "groga", "amaeral", "blaugran al vent"... y las se solo porque mi papá y mi hermano se la pasan viendo al Barca en DirecTV. Soy la oveja negraaaaaaa pero que xu, me gusta Lima lalalala~

MUA - Jime Lindi dijo...

Lima está como quiere especialmente cuando se acerca el verano y te puedes acercar al malecón a las 6 de la tarde...mmmmmmm... un cop de vi siusplau!
Ah y también se decir "tancat" y "titol esgotat" que es lo que sale en el boleto del metro cuando ya no tienes viajes y tens que comprar "un altre"...ehhh van saliendo más...