viernes, 9 de noviembre de 2007

Mi amiga es una metáfora

Hoy saldé una deuda conmigo misma. Mi hermosa amiga K (alias metáfora) y yo habíamos quedado ayer Jueves en ir a la playa y empezar a broncear nuestros cuerpos latinos por la autopropuesta esa de veranear este verano por cojones. Bueno, el día amaneció nubladillo aunque resolanero, pero eran las 11 y aun no abría el cielo así que decidimos dejarlo para la próxima semana. En lugar de eso, mi amiga la metáfora K, propuso igual juntarnos porque me dijo: "Te tengo una sorpresita"y prosiguió "tienes que llevar chalina, no es broma". A mí, me fascinan las sorpresas como al 95% de la población así que le dije para juntarnos en Larcomar a beber café a las 4 pm. En tal café si hace sol para ver el sunset de las 6.18 y en tal otro si hace frío para acurrucarnos en los sofás. Total que la nena llega tarde (a las metáforas no se les puede exigir puntualidad) y me saca de mi limonada, se la bebe, se asegura de que tenga chalina y me dice que we have to go. Yo no entendía nada porque a lo más que había llegado mi imaginación con la "sorpresita" y la recomendación de la chalina era a que me iba a regalar un prendedor para chalinas (qué misia mi imaginación). En fin, salimos del centro comercial, subimos a su carro celeste y enrumbó hacia el faro de miraflores. Yo seguía sin entender nada pero ahí pensé que mi amiga la metáfora, la hermosa y rubicunda K, había conseguido que nos abrieran el faro y que iba a subir hasta arriba a ver el sunset DESDE AHÍ. Pero no, K siguió de largo el faro con esa tranquilidad que sólo tiene ella cuando quiere, mirando con sus ojos verdes medio entrecerrados todo lo que sucedía alrededor, fumando su winston rojo y casi sin mirarme, hablándome de cualquier otra cosa y yo...con un signo de interrogación en mi enorme frente. Empecé a intuír algo pero no me lo creí. Veía que nuestros pasos enrumbaban hacia la "pista de aterrizaje" de los parapentes, pero no... decía yo... no... ni hablar... seguro pensé, ahí está alguien conocido, alguien que no veo hace muchos años y esa es la sorpresa que ella me quiere dar. Saltó el muro como sólo lo hacen las figuras literarias y se acercó a uno de los pilotos que la saludó cariñosamente y me presentó: "Esta es mi amiga Jimena" Y yo... Glup. "Hola...Qué tal...je, je, je..." Y la miré y no podía creer que mi amiga actriz-poeta, pintora-poeta, pianista-poeta, escritora-poeta, me estuviera poniendo al frente de uno de mis sueños. Surcar los aires.
Y me lo tuve que creer. En dos minutos ya estaba con un casco en la cabeza y dos chicos me amarraban cuerdas y cinturones de seguridad y yo sonreía a K con dientes de gato de las maravillas y mis ojos se hacían chinitos chinitos. Ella se ponía su casco amarillo mientras el piloto me preguntaba si me sentía bien. Y yo... ¡Uau! ¡Soy feliz! Me senté cómodamente y el señor de atrás lo hizo todo. Dio un impulso y de pronto ya estaba sobre el Océano Pacifico. Todo fue tan inmenso por un instante que yo reía, lloraba, reía y mi cara se mojaba de pura felicidad. De aire, de viento rico, de mar pacífico bajo mis pies, de surfers, de "qué linda es Lima carajo". Y agradecí todo. El chico me preguntaba con voz suave "¿Te gusta?" Y yo encantada sólo reía y le agradecía. Qué bonito.
Cuando terminé tuve que esperar a K unos minutillos. Ella estaba por allá, sobrevolando los edificios con alas naranjas y casco amarillo. Cuando bajó, la abracé como hermana. Tú sabes. Ella sabe.
Nos fumamos un cigarro sintiendo aun el aire en todo nuestro cuerpo. Hablamos de él (del cuerpo). De cuidarlo, de darle amor y cuidarlo como a un bebe...Hacerlo reír, hacerlo jugar, hacerlo volar.
Nos despedimos. Yo me senté en mi carro y pensé en lo afortunada que era. Yo tenía sueños como este y habían metáforas allá afuera que estaban dispuestas con amor a ayudarme a realizarlos. Así como mi amigo G cuando me llevó a surfear a la hora del sunset para que pudiera realizar mi sueño de ver la caída del sol montada en una tabla desde el mar.
Encendí el carro y pensé que ya no quería tener un millón de amigos, que sólo quería tener estos amigos. Tanto amor a mi alrededor, me hizo sentir buena, linda, buena. Me sentí parte de una hermosa metáfora que tenía que ver con el mar. Gracias K.

8 comentarios:

Allan dijo...

Buenos dias,
te he imaginado volando entre los aires,con los brazos extendidos, mejor sin cascos con los pelos sueltos,riendote con tu ojos chinos...sintiendo la libetad total!!!

Q buena tu metafora, es bonito q tengas amigos q te hagan sentir bien y buenos contigo mismo....

MUA - Jime Lindi dijo...

Es una fortuna. K es amiga de la infancia y mis mejores amigas (dos más) son de por esos años. Yo creía que uno ya a esta edad no hacía amigos entrañables, pero me equivoqué. Este año emergieron de no se donde dos personas más a quienes no pienso perder nunca. Increíble.

natalia dijo...

Que paja! es alucinante como a veces puedes incluso tener solo 2 amigos pero esos dos valen por mil.. yo pensaba que con los amigos que teniía(los que considero amigos amigos)era suficiente, pero estos últimos meses han surgido conexiones especiales que han generado grandes sorpresas, es locaso como se puede llegar uno a vincular tanto con ciertas personas...se siente super bien

K. dijo...

Gracias a tí, Lindi.
Gracias a Dios y a tí.

Bruno. dijo...

Yo también tengo una amiga K. Yo la llamo "mi señorta miseria"... no porque su vida sea una cagada ni muchoa más -o menos-, sino porque me hace recordar una canción de Elliot Smith con ese mismo nombre. Las K son geniales... las adoro... sin mi K, mi vida sería un extrañar constante.

Saludos.

gabriel dijo...

he tenido siempre pocos amigos, muy buenos, y disconexos entre sí. prefiero las amistades de a dos que de a grupo. muchas veces los grupos dan menos que la suma de los individuos. la complicidad es más fácil de construir y es mucho más divertido. hace 7 años mataron a mi mujer, cuando mis hijos tenían 6, 4 y 1 años. fue durísimo, monstruosamente complejo y difícil de superar, para mí y para los chicos. en una comida con mis amigos de siempre descubrí que no podía seguir sólo con ellos, porque me anclaban en el pasado y el loco calato que vive adentro de uno (el subconsciente) necesitaba promesas palpable de futuro. abordé mucha gente, con resultados buenos y malos. hoy, algunos de mis amigos más entrañables son de apenas 3-4 años. es raro, pero a medida que uno se vuelve adulto, pierde la naturalidad de decir ¿quieres ser mi amigo? cuando posiblemente es lo que más lo ayudaría a renovarse siempre, en vez de reiterar las bromas, los sitios, los grupos por enésima vez. hoy comparto mis amigos pre y post, y sigo en busca de los que vengan. vivir así, con parapentes dementes a gente que no conoces, es extraño y vergonzoso a veces, pero mucho más enriquecedor y vital, al final de cuentas.

fita dijo...

jime que linda historia, bueno me la contaste personalment pero asi escrita me dieron ganas de llorar...
los amigos son lo maximo , yo tambien tengo unos pocos reales pero los guardo como sabes desde el cole osea nos conocemos como 30 años, ya que mas puedes pedir...
K gracias por querer tanto a mi hermanita.
Gabriel siento mucho tu historia.

Anónimo dijo...

Me encantó este post.
Con su texto, Sra. Lindo, nos sacó a todos los que lo leímos a volar un ratito por el cielo de Lima.
Se agradece eso.

Y a sentirnos queridos recordando amigos/as: "Tanto amor a mi alrededor, me hizo sentir buena, linda, buena".
Muy chévere.

Me he escapado tanto del aquí y ahora mientras lo leía.
Tannnnto.
Que me da pereza regresar.

Después de volar, aunque sea un ratito, caminar me sabe a arrastrarme.

J.